Tres años atrás, se inauguró en pleno centro de Concepción un restaurant con una infraestructura privilegiada de más de 700 metros cuadrados y con una capacidad para 330 personas bajo la marca “Don Quijote”.
Los gestores de este nuevo proyecto fueron los integrantes de la familia Lama Chadwick, reconocida por ser dueños de la tradicional Importadora Lama, (ubicada hoy a un costado del restaurant ) quienes decidieron emprender un nuevo desafío insertándose en el rubro gastronómico. De esa manera nació una novedosa propuesta gastronómica que ha revitalizado el centro la ciudad siendo capaz de brindarles a cada cliente un servicio de calidad con una variada y deliciosa carta de platos.
Francisco Lama, gerente general del restaurant, sostiene que el éxito que han alcanzado se debe a un arduo trabajo diario y a una dedicación plena “ Me he preocupado de preservar cada detalle, de potenciar la marca, de cuidar este lugar y a la gente que trabaja conmigo, así he conseguido entregar un servicio de excelencia para que cada cliente se vaya y vuelva contento; para mí es muy importante el concepto de la atención por su propio dueño”.
¿ Por qué tu familia decide explorar en este nuevo rubro?
Todo comienza por un compromiso con los penquistas. Mi familia siempre ha sido de Concepción, mi abuelo fundó la Importadora Lama hace más de 60 años , por lo que le tenemos un gran cariño a esta ciudad. Tiempo después mi familia se fue en busca de nuevos horizontes a Santiago, pero siempre sentimos que debíamos volver a hacer algo nuevo acá. Hasta que se nos ocurrió un negocio gastronómico que pudiera otorgarle a la gente un espacio diferente y de máxima calidad. La idea era darle vida a un restaurant nunca visto antes acá y sin duda, lo conseguimos.
¿ Cómo aprendiste a manejar este tipo de negocio?
Yo siempre había trabajado sólo en el rubro de las importaciones, por lo que no fue tan fácil enfrentar este nuevo desafío. Sin embargo desde que me vine a hacer cargo del restaurant comprendí rápido que este negocio requiere un sacrificio impresionante, largas horas de trabajo y mucha constancia, entonces no fue tan difícil alcanzar este nuevo ritmo. Tuve que aprender muchas cosas nuevas eso sí, me equivoqué en algunas, pero me levanté rápidamente; para mí este trabajo ha sido como una segunda universidad.
¿Cuánto tiempo le dedicas al trabajo en el restaurant?
He tenido que sacrificar varias cosas de mi vida personal. Aquí no hay domingos ni festivos, porque aunque no abramos esos días yo igual debo seguir trabajando y pensando en el negocio. Para ser franco estoy más de doce horas diarias en el restaurant , pero creo que eso ha sido cuna de las claves en el éxito alcanzado, porque yo sé todo lo que pasa en mi local y a la gente también le gusta esa atención por el propio dueño.
¿ Qué crees que te diferencia de la competencia?
En primer lugar, nos diferenciamos en que nos preocupamos de cada detalle, por mínimo que sea, tanto en la comida como en el servicio. Además nosotros apostamos porque todo sea siempre igual, eso quiere decir que si uno se come un plato en el “quijote” hoy día, en un mes más tiene que tener exactamente el mismo sabor.
¿ Por qué crees que la gente los prefiere?
Creo que la gente nos elige, porque somos la mejor alternativa del centro , nuestra comida es de primera calidad, nuestro servicio es de alta categoría y porque hemos conseguido ser un grato punto de encuentro para un público transversal.
Tal ha sido el éxito alcanzado que hoy “ Don Quijote” puede jactarse de atender a más de mil personas diariamente, albergadas en un comedor amplio y moderno de más de 700 metros cuadrados, quienes disfrutan de cada uno de los exquisitos platos de su variada y extensa carta.
El Restaurant comienza su atención a las diez de la mañana con diversos desayunos, luego se ofrecen menús ejecutivos criollos y comida a la carta ( platos nacionales e internacionales) , donde destacan las especialidades y las parrillas individuales. Por la tarde, los protagonistas son las tablas, pizzas y el mejor y más barato happy hour con el pisco sour a sólo mil pesos.
Hoy, son más de cincuenta personas los que trabajan arduamente en este local , atendido por su propio dueño, que cumplió su objetivo de revitalizar el casco histórico de la ciudad bajo un sello innovador que involucra productos locales y más aún, un lugar que logró convertirse en un referente del rubro gastronómico regional.

